martes, 2 de diciembre de 2008

La Historia de la Señora Lengua





Esta es la "historia de la señora Lengua", actividad recomendada para trabajar algunas praxias bucofonatorias.




Llamamos a la casa de la señora Lengua (golpear con el puño uno de los mofletes inflados) La señora Lengua sale de su casa para saber quién llama, pero es un poco tímida así que se asoma sólo un poquito (sacar la lengua despacio y meterla rápido en la boca). La señora lengua no nos quiere enseñar su casa porque dice que la tiene sucia (la boca) y debe limpiarla. Podemos ayudarla:

Primero limpia el interior: el techo de la casa ("barrer" el paladar con la lengua), después las paredes (el interior de los dos mofletes), las lámparas que cuelga de los techos (las muelas superiores), los muebles que se han llenado de polvo (las muelas inferiores) y, al final, las ventanas de los dos pisos (los dientes superiores e inferiores). Más tarde, sale a la calle y sigue limpiando: la acera (pasar la lengua por el labio inferior), el tejado (labio superior) e intenta limpiar la chimenea (subir la lengua hasta intentar tocar la nariz).

Como ya ha limpiado su casa, decide hacer un poco de ejercicio y se va al gimnasio. Se dirige allí en moto (vibrar los labios). ¡Eh! (gesticular exageradamante la vocal /e/) ¡Cuidado con la curva! Por fin, la señora Lengua llega al gimnasio y se pone el chándal. Entonces, levanta unas pesas (lengua hacia arriba y hacia abajo, tocando los labios y de una comisura a otra). Después de un rato haciendo ejercicio, la señora Lengua nota que está agotada. ¡Uf! ¡Qué cansada está! Mete su chándal en la bolsa de deporte y decide volver a casa en moto (vibrar labios).

Al llegar a su casa pone la lavadora con la ropa sucia (movimientos circulares de la lengua dentro de la boca para ambos lados)Oh! (abrir la boca y gesticular exageradamente la vocal /o/) La lavadora se ha estropeado y la ropa sale mojada. Tiene que escurrirla (morder la lengua con los labios, primero por arriba y luego por abajo). Al final, la señora lengua está cansada: se estira (afinar la lengua), bosteza (fingir un bostezo) y se va a descansar (lengua relajada).


¡Hasta mañana, señora Lengua!